Artículo 17 de la Ley de Arrendamientos Urbanos

El Artículo 17 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece las condiciones que permiten al arrendador la recuperación de la vivienda arrendada. En concreto, el artículo indica que el arrendador podrá resolver el contrato de arrendamiento transcurridos al menos cinco años de duración del mismo, siempre y cuando se haya notificado al arrendatario con, al menos, dos meses de antelación.

Sin embargo, para que el arrendador pueda recuperar la vivienda, deberá acreditar que necesita la vivienda para destinarla a vivienda permanente para sí mismo, para su cónyuge en caso de separación, para sus ascendientes o descendientes de primer grado o para personas que estén a su cargo en situación de discapacidad. Además, deberá haber transcurrido al menos un año desde que el arrendatario entró en la vivienda.

En caso de que el arrendador no cumpla con estas condiciones, el arrendatario podrá reclamar una indemnización equivalente a 12 mensualidades de la renta en vigor, salvo que el arrendador acredite un daño superior o que el arrendatario haya incumplido sus obligaciones contractuales.

Es importante destacar que el Artículo 17 de la LAU solo se aplica a contratos de arrendamiento firmados a partir del 9 de mayo de 1985. En el caso de contratos anteriores a esa fecha, se aplicarán las normas anteriores a la LAU.

Interpretación del Artículo 17 de la Ley de Arrendamientos Urbanos

El Artículo 17 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) establece las condiciones y requisitos para la subrogación del contrato de arrendamiento. La subrogación se refiere a la transferencia del contrato de arrendamiento a una tercera persona, en caso de fallecimiento del arrendatario, jubilación o discapacidad.

Subrogación por fallecimiento

Si el arrendatario fallece, su cónyuge o pareja de hecho, en su defecto, y sus descendientes o ascendientes que convivan con él en el momento del fallecimiento, tienen derecho a subrogarse en el contrato de arrendamiento. Además, si el arrendatario no tiene familiares que cumplan estos requisitos, cualquier otra persona que haya convivido con él durante al menos dos años podrá subrogarse en el contrato.

Por ejemplo, si un arrendatario fallece y su cónyuge convivía con él en el momento del fallecimiento, el cónyuge tendrá derecho a subrogarse en el contrato de arrendamiento. En cambio, si el arrendatario no tiene cónyuge ni descendientes o ascendientes que convivan con él, su amigo que ha convivido con él durante al menos dos años podrá subrogarse en el contrato.

Subrogación por jubilación o discapacidad

En caso de jubilación o discapacidad del arrendatario, éste podrá subrogar a favor de su cónyuge o pareja de hecho en su defecto, así como a sus descendientes o ascendientes que convivan con él.

Por ejemplo, si un arrendatario se jubila y su cónyuge convive con él, el cónyuge tendrá derecho a subrogarse en el contrato de arrendamiento. De igual manera, si el arrendatario sufre una discapacidad y su hijo que convive con él quiere subrogarse en el contrato, podrá hacerlo.

En resumen, el Artículo 17 de la LAU establece las condiciones y requisitos para la subrogación del contrato de arrendamiento en caso de fallecimiento, jubilación o discapacidad del arrendatario. Es importante conocer estos derechos y obligaciones para saber cómo proceder en caso de que se presenten estas situaciones.

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